CARTEL DE FERIA DE SAN AGUSTÍN DE LINARES 2005

 


DÍA 28

Toros de:

DOMINGO HERNÁNDEZ-GARCIGRANDE

 

Matadores:

ENRIQUE PONCE

CURRO DÍAZ

DAVID FANDILA “El FANDI”


DÍA 29

Toros de:

VALDEFRESNO-HERMANOS FRAILE MAZAS

 

Matadores:

RIVERA ORDÓÑEZ

MANUEL JESÚS "EL CID"

MATÍAS TEJELA

 


DÍA 30

Toros de:

GARCÍA JIMÉNEZ-PEÑA DE FRANCIA

 

Matadores: 

JUAN SERRANO "FINITO DE CÓRDOBA"

JULIÁN LÓPEZ "EL JULI"

JOSÉ MARÍA MANZANARES


 

 


ANÁLISIS PREVIO DEL CARTEL.

Una vez más la feria taurina de San Agustín está detrás de la esquina, y una vez más, los aficionados nos sentimos ignorados a la hora de confeccionar los carteles de toros. ¿Quién los hará? No sabemos, pero quién los haga sólo defiende sus intereses y no los de la afición de Linares, ni lógicamente los de la fiesta de los toros. Habrá quién diga que vienen todas las figuras, y es cierto, pero no es menos cierto que en todas las ferias de España las tardes de figuras son las más decepcionantes y nosotros tenemos tres de tres, es decir, estamos hartos de figuras. La fiesta de los toros necesita imaginación y libertad en su montaje.

Analizando los carteles, el del día 28  nos parece lógico que Ponce esté por ser un torero con muchos seguidores por esta comarca;  la inclusión de Curro Díaz le da atractivo al cartel de cara al aficionado, Curro, es un torero que ya ha demostrado la calidad que atesora y después de sus pocas, pero serias, actuaciones hubiera sido lamentable que no hubiera estado en su Linares natal. El Fandi será el encargado de tirar de la masa y hacer la tarde un poco más comercial para  la empresa Balañá. En fin, en este cartel por una u otra causa se le echa casera al rioja. 

El día 29, es un cartel interesante por la presencia del Cid que se ha erguido en el torero indiscutible en la fiesta de los toros actual; también lo es por la vuelta de Matías Tejela a Linares, tuvo una gran actuación el año 2003. Rivera Ordóñez aunque viene amparado por dos toreros interesantes, en este momento no llama la atención a la afición linarense, este cartel, como los otros dos, se debería haber rematado mejor.

El día 30, un cartel formado por Finito, que parece ser que esta plaza no se le da nada bien según sus actuaciones anteriores; el Juli que no recordamos cuando gustó aquí y Manzanares  que sus actuaciones van teniendo en Linares un sentido decadente, es decir, de más a menos, no son los mejores antecedentes para estar eufórico. No obstante hay que esperar porque tanto Finito, como Manzanares pueden estar bien y gustar a los aficionados.

  Todo esto irá acompañado de tres corridas de toros comerciales con las taras de bravura que ello conlleva. Nosotros consideramos  que  ninguno de los tres carteles está rematado ni en ganaderías y en matadores, seguimos demandando algún cartel torista, novilladas con o sin picadores y matadores que no los hayamos visto infinidad de veces en esta plaza; otra cosa es que nos escuchen, pero bueno, dicho queda. 

Sólo queda desear que Dios reparta suerte, en primer lugar para los toreros que son los que se juegan el físico; en segundo, para los toros, que los bravos caigan en manos merecidas y por último para los aficionados, que el binomio toro torero se dé y podamos disfrutar de la emoción que transmite la fiesta de los toros.


CRÓNICAS DE FERIA 2005

 

28 de agosto de 2005.

PRIMERA DE FERIA

Curro Díaz

Guadalmena. Serio, bien armado, basto. Huido de salida, sin casta . Muy bien Valentín Rivas en banderillas. El toro llegó reservón y con peligro a la muleta, cogió dos veces a Curro. Era muy difícil meter la arboladura tan desarrollada en una muleta tan pequeña, necesitaba más trapo y más pico. Curro no entiende así el toreo, es muy puro.

El Fandi

Guadalmena. Paletón armado en delantero. Le faltó casta. En banderillas tuvo alegría. Dos primeros pares del Fandi a toro "pasao", el tercero al violín caló más en los tendidos. Faena de muleta basada en la desconfianza y el despegue, abusó de pico. Golpes de efecto para ganarse al público fácil. Pinchazo y bajonazo oreja,  claro, oreja de pueblo.

Salvador Vega. Sustituía a Ponce.

Garci-Grande. Pobre de cara, acochinado y anovillado. Sacó alegría en banderillas y fue noble en la muleta. Salvador Vega no se acopló sólo aprovechó los viajes del toro, le falto profundidad . Terminó toreando para los "giris". Otra oreja de pueblo regalada. ¡Viva la generosidad!.

Curro Díaz

Garci-Grande. Bien armado, con cuajo. Dos verónicas de recibo muy bien dibujadas, en la segunda se paró el toro. Reservón en banderillas. En la muleta tuvo la suerte de dar con Curro, sus muñecas cadenciosas hicieron embestir a un toro que se había parado en la segunda verónica. Y brotó el toreo. El de muchos quilates. El toreo de siempre: quieto, puro y plástico. Qué hermoso es ver torear así, todo era bellísimo, de una profundidad infinita. Trincherillas, redondos, naturales ejecutados siempre en la más pura ortodoxia. Eso es torear. La oreja sobraba después de tres pinchazos y estocada.

El Fandi

Domingo Hernández. Anovillado y sospechoso de pitones. En este toro en banderillas estuvo mejor El Fandi, sobre todo en el segundo par de dentro a fuera, el tercero caló mucho en los tendidos con esa forma impactante de parar al toro con la mano en la testuz, claro se paró en toriles, o lo que es lo mismo, en la querencia natural del toro. Con la muleta siguió la tónica del primero, superficial y desconfiado, recurriendo al toreo efectista con desplantes de espalda y el recurrente y horrible pase del martinete. Dos pinchazos y estocada oreja. "PUERTA GRANDE".

Salvador Vega 

Guadalmena. Anovillado, poco ofensivo. Vega se llevó el mejor lote. Recibió de capa componiendo bien la figura, pero descargó la suerte en cada lance. Con la muleta estuvo descolocado, toreó siempre para fuera, desconfiado y sin hondura. Gustó más el pasado año.   

Resumen: Curiosamente no se protestó ningún toro por falta de fuerzas, lo que nos alegra, aunque se deberían haber protestado por falta de trapío el tercero y por sospechosos de pitones quinto y sexto. En favor de El Fandi y Salvador Vega hay que decir, que fueron honestos y éticos al renunciar pasear las orejas cortadas al no considerarlas justas, qué pensaría el palco ante este gesto. Debutaba como asesor Diego Córdoba, si influyó en la concesión, mejor dicho, en el regalo de trofeos, vaya debut, que Dios nos pille confesados. Si analizamos los comportamientos de asesoramiento taurino desde José Cano, Víctor Quesada, Paco Moreno y el mencionado Diego Córdoba; observamos una línea decadente que hace perder seriedad y respeto a la plaza de toros de Linares, le vamos, como el del chiste,  a pedir a la Virgen que nos deje como estábamos. Esta tarde fue dolorosa para aquellos que amamos la fiesta de los toros y nuestro Linares natal. 

Es absolutamente necesario para presidir una corrida de toros saber de toros, de lo contrario, se cometen errores inconscientes que dañan la fiesta y quitan prestigio a las plazas de toros. Es extremadamente fácil presidir a favor de la corriente, consolando a una mayoría lega en materia taurina que sólo busca el triunfalismo. Casi la misma línea degenerativa de la que hacía mención a la hora del asesoramiento, ocurre en la presidencia, recordamos a D. Carlos Reig, añoramos a D. Salvador García que quiso imponer seriedad y hasta incluso algún político de los que han presidido en Linares. 

Pero todo esto es ridículo comparado con lo verdaderamente importante para la fiesta que es lo que hizo Curro. La tarde se decantó entre el toreo moderno y el de siempre. Aunque toreaban Curro Díaz, El Fandi y Salvador Vega; el que toreó de verdad fue Curro. Toreó con quietud, plasticidad, cadencia, valor, armonía, empaque.... ¿Alguien da más?

Aunque no soy docto en cante, creo que no  hay cante grande ni chico, sino expresiones mayores o menores. Curro expresó un molinete, que es considerado arte menor, con toda la guapeza y profundidad  digno de hacerle un monumento. Si el molinete fue inmenso, imagínense los hondos e infinitos naturales o los cadenciosos redondos y todo abrochado con trincherazos y cambios de manos esculturales. Hacía mucho tiempo que yo no veía torear así, quizás no lo vi nunca. Es posible. La fiesta de los toros necesita toreros de esta índole que engrandezcan la tauromaquia y la eleven al rango de arte; estamos inmersos en la monotonía del toreo moderno o comercial falto de principios tanto  estéticos, como éticos.  

 

¡Gracias Curro!      

¡Qué vuelva Curro! Se ha ganado alguna sustitución si la hubiere.

 


 

29 de agosto de 2005.

SEGUNDA DE FERIA

Rivera Ordóñez

Juan Pérez Tabernero. Anovillado, flojo y noble. En varas un picotazo. Llegó sin fuerzas al tercer tercio. Toda la faena a media altura. Faena vulgar y cansina, se alargó demasiado Rivera. Pinchazo y estocada.

Manuel Jesús "El Cid" 

Juan Pérez Tabernero. Toro vareado, veleto, serio por delante. Buen saludo de capa ganando terreno. Lo cuida por el pitón derecho. Por el izquierdo le costaba humillar. Se gustó sobre todo en los pases de pecho. Estocada algo trasera. Dos orejas. Premio excesivo. 

Matías Tejela

Valdefresno. Acapachado, feo y basto. Un puyazo. Se quedó gazapón. Por el izquierdo naturales sueltos, por el derecho no se acopló. Tres pinchazos y estocada caída.

Rivera Ordóñez

  Valdefresno. Anovillado, Sin trapío. Descoordinado. La faena un calco de la primera, larga y sosa ante un toro de piedra. El público obligó a Rivera a cortar. Tres pinchazos y estocada.

Manuel Jesús "El Cid" 

  Valdefresno. Devuelto, salió con el pitón partido por la cepa. 5º Bis. Sobrero de Sancho Dávila. Anovillado, Sin cara, muy mermado de pitones. Los sobreros también deben tener el trapío mínimo exigible en la plaza. No son de regalo. Lo recibió, como a su primero, bien de capa. Algo reservón. Más noble por el derecho. Faena basada en el derecho, más técnica que artística. Pinchazo y estocada con vomito. Una oreja.

Matías Tejela

Valdefresno. Muy chico. Recibo de capa vistoso. Un puyazo a relance. Muy dispuesto el torero. Bajó de intensidad por el izquierdo. Pinchazo y buena estocada. Dos orejas.

Resumen: El primer recado fue para los aficionados a través de la megafonía, nos recordaba el articulo del Reglamento por el que se prohíbe arrojar objetos al ruedo, dicho Reglamento también habla de la integridad, el segundo toro de Rivera Ordóñez estaba absolutamente descoordinado.....

Media entrada en los tendidos en día caluroso, vista la corrida, la actitud más inteligente fue la de aquellos aficionados que se quedaron en casa para verla por Canal Sur, los que fuimos a la plaza hicimos un poco el bobo; además de pagar, pasar calor, ver lidiar una corrida impresentable y aburrirnos durante buen tiempo; nos llamaron antipáticos, nos dolió mucho, no se preocupe usted señor Rivera la próxima tarde procuraremos sonreír, nadie es perfecto. 

Después de ver lo lidiado, cómo sería lo devuelto. Corrida saldo de dos por una que Linares no merece, ni la fiesta de los toros tampoco, este es el mejor sistema para echar al público de la plaza.

La actuación de Rivera Ordóñez en ambos toros, fue calcada, dos toros de Guisando próximos a la disecación y un torero dispuesto a justificar no sabemos qué; hay quién defiende que se estaba jugando el tipo, el propio torero, claro él que va ha decir, pero pensamos que de haber estado tenso ante unos toros peligrosos las faenas hubieran sido más cortitas. 

La tarde del Cid se puede considerar sólo de justificada, estuvo bien en el primero por el lado derecho, gustándose sobre todo en los pases de pecho buscando el golpe de efecto en los tendidos, por el izquierdo el toro no humillaba, mató de estocada algo trasera, se le concedieron dos orejas generosas; le faltó entrega en su segundo, un sobrero encastado de Sancho Dávila que había sustituido al de lidia normal que salto al ruedo con un pitón roto por la cepa, al que ahogó próximo a tablas, el Cid supo enseguida que estaba en un pueblo que no tenía que esforzase, le habían regalado la puerta grande.

Tejela estuvo desconfiado en su primero al que sólo le sacó algunos naturales sueltos de buen trazo. Por el derecho no se acopló a la embestida gazapona del toro; en su segundo estuvo más entregado, lo recibió bien de capa en un saludo muy variado, rodillas en tierra, intercaló un farol entre un ramillete de verónicas ; con la muleta toreó con la mano baja por el pitón derecho, aunque embrocaba pasada la segunda cadera, esto es parte del toreo moderno aceptada por público y periodistas; bajó de intensidad la faena por el izquierdo. Obtuvo el premio de dos orejas muy generosas, Linares cada vez más pueblo, por culpa de un público fácil y una presidencia generosa.

La presidencia hizo cumplir estrictamente el reglamento al obligar a los banderilleros en reiteradas ocasiones entrar a banderillear en el segundo toro de Rivera, sin embargo, dejó que se lidiara éste siendo un invalido descoordinado, los aficionados hubiéramos preferido la aplicación rigurosa del citado reglamento en la devolución del toro, un toro vale más que un par de banderillas.

Van nueve orejas en la feria y, si no miro las notas, sólo me acuerdo de la faena de Curro. ¿Tendré que tomar rabillos de pasas?.

 

 


 

30 de agosto de 2005.

TERCERA DE FERIA

Finito

García Jiménez. Cornalón. Anovillado. Por hechuras un utrero. Invalido. Muy protestado. El presidente lo deja en la Plaza. ¡Bien!, esta exclamación debió ser de Balañá, ha tenido varias durante la feria. Lancea relajado el torero. Fue protestado durante la faena de muleta. 

El Juli

García Jiménez. Castaño. Pobre de cara y de todo. Muy flojo. Nobilísimo. Protestado. Recibió bien de capa. limpio y templado. Con la derecha forzado, se gustó en los remates de las series. No llegó al tendido. Mejor con la izquierda.  Mató de capón

Manzanares

García Jiménez. Basto. Sangraba por los pitones. Muy flojo. Protestado. El torero lo cuido, lo necesitaba. Mató con habilidad de pitón a pitón.

Finito

García Jiménez. Anovillado. Flojo. Buen recibo de capa ganando terreno. Toreó bien al natural lo más profundo de la tarde. Mató muy mal, cuatro pinchazos, estocada baja y varios descabellos.

El Juli

García Jiménez. Más cuajado que los anteriores. Sospechoso de pitones. El más bravo de la feria. Bien con el capote al recibir. Buen par de banderillas de Alejandro Escobar. Buen quite por chicuelinas rematado con larga a una mano. Los redondos despegados, mejor con la izquierda. Media trasera. Dos orejas, sobró una, como en toda la feria.

Manzanares

García Jiménez. Cuajado. Sospechoso de pitones. Invalido. Buen puyazo de Agustín Collado, el mejor de la feria. Llegó parado y soso a la muleta. Estocada casi entera con habilidad.

Resumen:  El broche final de la feria de San Agustín 2005 lo puso una corrida muy mal presentada en líneas generales, anovillados, inválidos y sospechosos de pitones no son los mejores ingredientes para disfrutar de una tarde de toros y menos para justificar la fiesta. 

Finito lidio dos inválidos, del primero mejor no hacer ni mención de la faena ya que toda ella se desarrolló entre las protestas justificadas del público. En su segundo Finito estuvo muy bien de capote ganándole terreno en cada lance, algo que también esta en desuso hoy en día. Con la mano derecha estuvo superficial y algo mecánico desarrollando el toreo siempre detrás de la segunda cadera, con la izquierda sí alcanzó cotas muy profundas, las de mayor profundidad de la tarde, mató muy mal perdiendo los posibles trofeos.

A las manos del Juli han ido a parar los dos mejores toros de la feria, el primero, extraordinariamente noble y, el segundo, un toro de bravura muy equilibrada. Al primer  toro lo toreó el Juli muy bien de capa, con limpieza y templanza. Con la muleta le faltó la emoción que transmite el toro y, aunque el Juli estuvo bien técnicamente, reposado y disfrutando de un toro que no le planteaba ninguna dificultad,  no caló en los tendidos. Este tipo de toro necesita de un torero extraordinariamente plástico para alcanzar cotas de emoción que conmuevan al público. A su segundo, el quinto de la tarde, también lo toreó bien de capote al recibirlo, después le hizo un quite muy vistoso por chicuelinas rematado con una larga templadísima. Con la muleta, como en su primero, estuvo  bien técnicamente, algo forzado con la derecha y despegado, quedándose fuera de cacho al finalizar algunas las series de redondos, recurriendo al martinete para recuperar el sitio; estuvo mejor con la mano izquierda. Sería injusto decir que el Juli no ha estado bien este año en Linares, pero también lo sería si  tratásemos de apoteósica su actuación, la apoteosis embriaga más. La primera fue una faena reposada y limpia en la que al torero se le veía disfrutar y, la segunda, una faena perfectamente técnica, pero, en ambas faltó la profundidad que ese tipo de toros merecen.

A Manzanares le tocaron dos inválidos, la faena al primero se desarrolló entre las protestas del público, como le pasara a Finito en el primero de la tarde, careció de importancia todo lo que el torero quería hacer. Sin toro no puede haber faena. En su segundo, con algo más de fuerzas, no muchas, llegó parado y soso a la muleta, estuvo voluntarioso pero frio. Manzanares no se ha revalorizado en Linares.

 

 A los aficionados no nos interesa este tipo de corridas, anovilladas, mal presentadas, que, además de destruir el prestigio de Linares dejan en entre dicho la fiesta de los toros y, creemos, que a la empresa tampoco ya que sólo se alcanzó medio aforo. ¿A quién interesan? Posiblemente al monopolio insensible formado por algunos ganaderos, empresarios y las figuras del toreo actuales.

A las autoridades le recordamos que son los encargados de "velar" por los intereses de los aficionados, han demostrado tener una falta de seriedad aplastante, tanto veterinarios, presidente y asesor han permitido que Linares sea la típica plaza de toros de la cual se ríen los profesionales del toreo; se han lidiado toros desmochados, inválidos y se han otorgado trofeos de risa, todo esto está acarreado por la falta de conocimientos sobre la fiesta de los toros o la falta de sensibilidad hacia ella, en algunos de los casos antes mencionados se dan los dos matices. No nos preocupa el haber sido estafados en cuanto al producto que se nos ha ofrecido y que nosotros hemos pagado religiosamente en taquilla, treinta y siete euros al sol, nos preocupa más, el que este tipo de espectáculo es el caldo de cultivo idóneo para aquellas personas que se posicionan en contra de la fiesta de los toros alegando que ésta es un maltrato hacia los animales. Esperamos por el bien de la fiesta reflexionen y, en el futuro, sus esfuerzos los encaminen ha demostrar que una corrida de toros es algo noble y justo en todos los sentidos.    

 

 

 

Hasta el próximo año. ¡Saludos!

 

 

 


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